Vienen por todo

El príncipe heredero asciende.

Maximos kirchner asume el PJ bonaerense.

Que el peronisno se vaya despidiendo. Gracias por los servicios prestados, especialmente por sus estructuras.

El kirchnerismo hace lo mismo que el PRO con la UCR. Con la diferencia que este partido centenario esta dando señales de que aún esta vivo. Los electro shock producidos en estas últimas elecciones de medio tiempo han reavivado las huestes del radicalismo mas ortodoxo y parecería que tendrían la intención de dar pelea propia para el 2023 al menos en algunas provincias entre ellas Chaco.

Estas nuevas coalisiones no son tales. La verdad es que algunos dirigentes se nutren de un partidos histórico, absorbe todo lo que puede y sino lo contamina hasta esmerilar desde sus raíces su historia y hacerla con lo que sirve, propia. La doctrina dentro de los partido es casi inexistente y hasta a sus referentes mas influyentes son o cortejados mediante coqueteos en cargos donde no deciden casi nada y no se dan cuenta que lo único que consiguen es perder prestigio y credibilidad. Las coalisiones políticas gobernante fracasan en nuestro país principalmente por la gran variedad de doctrinas existentes que hacen a un sin número de acciones diferentes para tratar un mismo tema. Quienes aceptan integrar una coalición política según entiendo debería también alinearse al pensamientos de quien tiene el mayor caudal de votos y de esa manera integrar un gobierno. Por supuesto sin renunciamientos pero si con alineamientos. Muchos formas y pocos resultados .

De tal manera gran parte del pueblo Argentino es objeto de esta acción por parte de nuestra clase política y en especial hoy en día por quienes gobiernan. El pueblo lo sufre, lo padece pero no reacciona porque sigue creyendo en el relato- verso de la inclusión y no se dan cuenta que si existe inclusión con este proyecto de gobierno pero solo están siendo incluidos en esa franja que día a día incrementa el índice de pobreza en Argentina.

No es libertad, es sometímiento.

No es inclusión, es exclusión.

No es igualdad, es la manera mas perversa de asegurarse un caudal = piso, electoral por siempre que les asegure principalmente la inmunidad, de tal forma seguir siendo impunes que resulta ser nada mas y nada menos que la formula perfecta para habilitar la corrupción indefinida de la nueva Realeza política en Argentina que se ha convertido en un nuevo feudo kirchnerista.

Argentina, su pueblo con el en las calles hace mucho tiempo abolió la monarquía y la esclavitud. En cualquier sistema político si un jefe de bancada oficialista pierde una batalla en el congreso y es principalmente su discurso el detonante para motivar el voto negativo de la oposición que supuestamente ya estaba acordado de manera afirmativo. Lo menos que se espera es un paso al costado o un llamado de atención por parte del presidente de la nación. Resulta mas que evidente que si eso ocurre a mamá no le va a gustar y Resulta innegablemente que sigue contando con el apoyo del 30% del electorado argentino, porcentaje inimaginable hoy para inclusive el Dr. ALBERTO ANGEL FERNÁNDEZ. Ni decir que si se juntaran todos los potenciales candidatos hasta hoy en el PJ y el kirchnerismo tampoco lograrían siquiera hacer mella en ese porcentaje de con el cual saca chapa la jefa, como la llaman. Entonces el nene caprichoso será premiado con la presidente del PJ en una provincia con el mas alto caudal de votos a nivel nacional. Roguemos porque el especialista en romper todo siga en esa línea y de esa manera se termine el kirchnerismo en Argentina. Será por voluntad popular, por ineptitud y sobervia de sus referentes o mandato divino. La esperanza es lo único que se pierden pero argentina hoy no cuenta con mucho tiempo. El abismos económico esta cercano y ojo, porque quiénes están del otro lado también tiene sus propios pecados en ese tema. Llegará el día en que también la UCR comenzará a decir » A no la culpa fue de….» . Tiempo al tiempo.

Se cumple lo que en una oportunidad dijo CFK. » VAMOS POR TODO »

La pregunta es.

¿ Queda algo todavía ? ¡Despertad! Gustavo Olivello